Demandas internacionales: cómo funciona la traducción

Comprueba cómo funciona la traducción de demandas judiciales y cómo los servicios profesionales garantizan la calidad y la veracidad de los documentos traducidos

Aunque el sector jurídico se globalice cada vez más, todavía es muy reglamentado. La comunicación clara y concisa con los clientes es importantísima, especialmente cuando se trata de informaciones personales y/o sensibles.

Entre tales reglamentos, está la traducción de demandas judiciales.

Como su nombre lo indica, la traducción jurídica trata de textos en el dominio de la ley. Los asuntos legales varían de un país a otro, entonces solamente traductores profesionales especializados en el área jurídica deben trabajar esos documentos.

El texto traducido debe ser exacto, ya que una sola mala traducción puede provocar consecuencias graves, incluso perjuicios financieros o futuras demandas judiciales litigiosas.

La naturaleza sensible de los documentos legales – además de su importancia en el campo jurídico – significa que solamente deben ser traducidos por lingüistas especializados y experimentados.

Comprueba qué es y cómo funciona el proceso de la traducción jurídica:

¿Qué es la traducción jurídica?

Tal modalidad trata de textos en los sistemas legales, que varían de un país a otro.

La traducción de demandas exige el dominio de un traductor en los idiomas en cuestión, además de conocimientos profundos de ambos sistemas legales de los países correspondientes. Solamente así la traducción de expresiones jurídicas será exacta y natural.

La cultura también termina afectando directamente ese proceso, por lo tanto, el lingüista debe tener en cuenta esos factores para la traducción de los documentos. Todo sistema jurídico ha crecido con el uso de distintas expresiones legales, todas ellas únicas en una jurisdicción.

Además de esa complejidad, también existen leyes diferentes que corresponden a varias áreas, como medios, tecnología, finanzas, industria, entre otras.

Por esos motivos, no se puede simplificar la traducción de un documento jurídico.

La correspondencia exacta entre derechos y deberes, jurídicamente vinculantes, entre el texto original y la traducción es crucial. No hay margen para errores, ya que pueden llevar a demoras prolongadas o, peor aún, demandas judiciales y perjuicios financieros.

El lenguaje jurídico

Se puede decir que la “comunicación jurídica” es un lenguaje propio. Como la ciencia y la religión, el lenguaje jurídico exige coherencia, exactitud y respeto por la tradición.

Los traductores deben estar conscientes de la equivalencia cultural, social y lingüística de los dos idiomas involucrados. Además de adecuarse al lenguaje jurídico específico, el traductor siempre debe tener en cuenta que es necesario mantener la exactitud de todas las frases, significados ocultos y matices lo más posible.

Además, los sistemas jurídicos, los derechos y los reglamentos difieren entre países y culturas. Por eso, es muy importante que el traductor comprenda completamente el sistema jurídico de cada país en cuestión.

Los servicios de traducción de demandas judiciales son exigidos por varios sectores, de tecnología y medios a finanzas, ciencias de la vida e industria.

También es importante tener en consideración que todos los despachos de abogados mantienen sectores con distintas áreas de actuación, como bancos, resolución de controversias, empleos y beneficios, seguros, propiedad intelectual, patrimonio privado, inmuebles y litigios, entre otros.

¿Qué documentos exigen la traducción jurídica?

La traducción jurídica es frecuentemente exigida por instituciones internacionales, empresas globales, despachos de abogados y registros judiciales, por ejemplo.

Cualquier documento que se utilizará en el sistema jurídico en un país cuyo idioma sea diferente de aquél en que el texto original ha sido redactado puede necesitar la traducción de documentos jurídicos, que pueden incluir:

  • Declaraciones de testigos;
  • Fallos y jurisprudencia;
  • Patentes archivadas;
  • Transcripciones;
  • Informes oficiales;
  • Documentos financieros;
  • Contratos;
  • Grabaciones en CD o cinta.

También hay una gran variedad de otros tipos de textos, como certificados, que también cuadran con el término genérico “documento jurídico”.

Sin embargo, la traducción de demandas judiciales no se destina solamente a despachos de abogados o grandes corporaciones. Puede encontrarse el texto jurídico en los términos y las condiciones de un sitio web, por ejemplo, o en folletos y catálogos de ventas.

Por regla general, cualquier documento incluido en una demanda judicial puede necesitar la traducción jurídica, aunque no sea un documento legal – como partidas de nacimiento y pasaportes, por ejemplo.

¿Los traductores humanos son mejores?

Sí, la traducción humana siempre debe elegirse en vez de la traducción automática para documentos jurídicos.

El nivel de exactitud exigido significa que lingüistas humanos profesionales son cruciales para el proceso de la traducción jurídica.

Algunas traducciones exigen conocimientos altamente técnicos de un área específica. El nivel de temas específicos y especializados, además del lenguaje dependiente del contexto, significa que un traductor automático no será suficiente para documentos jurídicos.

El traductor también necesita ser informado sobre la finalidad del documento, lo que puede influenciar la traducción.

Aunque sean avanzadas, las máquinas seguramente todavía no han llegado al nivel en que podrían tener en cuenta ese tipo de situación.

Por ejemplo, ¿el documento es necesario solamente para el público en general o será un texto jurídicamente vinculante?

Reglamentos para traductores jurídicos

A diferencia de un traductor de documentos simples, existen reglas y reglamentos que los traductores jurados deben seguir.

Algunos países exigen traductores acreditados por el Estado para la traducción jurada, incluso Brasil y Argentina, por ejemplo.

A su vez, en países como España, Suecia y Holanda, es necesario que los lingüistas trabajen con la “traducción jurada”. Eso significa que los traductores hacen juramentos legales y son regulados y examinados centralmente.

Eso garantiza la idoneidad de sus traducciones. Entonces, son autorizados por el Ministerio de Relaciones Exteriores para que puedan traducir documentos oficiales.

Países como Italia exigen que profesionales jurídicos certifiquen todas las traducciones legales. Tales precauciones y requisitos demuestran la importancia de la traducción jurídica para que sea, sobre todo, exacta.

¿Cuánto tiempo es necesario para una traducción jurada?

Para garantizar una traducción de demandas judiciales más técnica y exacta, será necesario reservar tiempo suficiente para eso.

La traducción de un contrato corto puede tardar uno o dos días, pero un archivo con un caso entero puede llevar una semana, dos o aún más, dependiendo de la dimensión del trabajo.

Antes que nada, elige una empresa de traducción con experiencia en traducir documentos jurídicos en los idiomas de origen y destino que pueda traducir los dos idiomas perfectamente. Tal combinación producirá las mejores traducciones jurídicas.

Cuando se trata de traducción jurídica, siempre busca a profesionales. En Fidelity, somos los expertos de quienes podrás fiarte.

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