Consejos para escribir textos académicos mejores

Un buen texto depende de la formación escolar, académica y cultural, además del estudio y de los hábitos de lectura de su escritor. Sin embargo, se pueden identificar algunos estándares específicos que se utilizan en los textos académicos.

Antes que nada, un texto académico se define por su contenido, ya que se trata del resultado de una investigación científica. De este modo, debe reflejar el rigor, la claridad y el pensamiento crítico de la investigación realizada. El contenido es importante, pero la forma, el lenguaje y la disposición utilizados también son esenciales en la redacción, pues por la forma del texto se comprende el contenido, ya que la calidad de la redacción siempre depende de cómo se escribe. Hay que investigar cuidadosamente el tema de que uno quiere tratar, valiéndose de libros, artículos de revistas especializadas y publicaciones, como tesis, disertaciones, monografías, ensayos e informes de investigación.

Otro tema importante es la estética, es decir, la apariencia del trabajo. El texto debe presentarse en papel blanco de formato A4 y debe imprimirse solamente en una cara de la hoja. La fuente utilizada debe ser o Times New Roman o Arial o Verdana, en color negro. Deben evitarse sombreados u otros elementos que desvíen la atención del contenido. También es aconsejable utilizar un espaciado de 1,5 ó 2 entre las líneas. Además, el texto debe estar justificado.
Tras llevar a cabo la investigación, hay que verificar qué tipo de texto se pretende escribir, cuáles son los elementos que debe contener y qué estilo gráfico es el más adecuado, ya que pueden variar. Asimismo, hay que averiguar si la universidad tiene reglas específicas que deben utilizarse.

En la mayoría de los casos, los textos académicos llevan una hoja de cubierta – una página inicial en que se recogen el título y el subtítulo, el nombre completo del autor, el logotipo y el nombre de la universidad, el año y el lugar.

Entre los elementos que hay que tener en cuenta están el prefacio (texto de presentación), la introducción (donde se recogen las motivaciones del autor, los objetivos y el plan general de la obra), el texto en sí (que debe dividirse en capítulos y secciones), las notas, las referencias bibliográficas, el glosario, un resumen (un texto corto donde se sintetizan los principales objetivos del artículo), el abstract (la traducción, normalmente al inglés, del resumen) y las palabras claves (la lista de palabras que designan los conceptos básicos del artículo).

En cuanto al texto en sí, debe ser claro, bien fundamentado y no debe usar estructuras demasiado rebuscadas, ya que pueden dejar la lectura más difícil que lo necesario. Normalmente, en ese género de obra, se trata de presentar hipótesis y tesis a quienes la leen. Por lo tanto, es necesario que se planteen las ideas de manera lógica. También hay que tener cuidado con el tema del plagio – al usar ideas de otros autores, es necesario usar la citación directa o parafrasear al autor, aludiendo a los libros o artículos utilizados.

Las reglas de citación de referencias bibliográficas también deben seguirse – el sitio web de la Asociación Brasileña de Normas Técnicas (ABNT) tiene varias reglas que se deben cumplir. Además, existen varios sitios web y manuales de redacción y estilo que puedes consultar para enriquecer tu texto.

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