En una pequeña oficina, tecleando una máquina de escribir, el matrimonio Aildasani comienza a traducir sus sueños de prosperidad. Su negocio: Traducciones Públicas.
Un servicio altamente especializado, que solo un concurso público concede el derecho de realizar, considerándose que el traductor público tiene fe pública.
Cualquier documento traducido y firmado por él tiene autenticidad ante la ley.
La precisión de su trabajo es fundamental para el éxito de cualquier transacción entre personas, empresas o instituciones de varios países.

Con esto en mente, los Aildasani trazaron su meta: realizar traducciones con el máximo de calidad.
Más de cuarenta años después, Fidelity Translations mantiene presencia en todo Brasil y en el exterior, por medio de sus nueve oficinas, todos equipados con los más avanzados recursos tecnológicos y operados por profesionales extremadamente calificados, con el único objetivo de brindar una atención que priorice la excelencia a sus clientes.
Sus directores comandan un equipo de 250 profesionales.
La empresa tiene oficinas en Brasil, EE.UU. y negocios en todo el mundo.
Muchas cosas cambiaron, el mundo está cada vez más chico y las oportunidades para quien negocia en términos globales, cada vez más grandes.

Multinacionales, fusiones, incorporaciones, registros, contactos, nuevos negocios. Atender con perfección a los agentes de ese nuevo mundo es la gran vocación de Fidelity Translations.
Una empresa líder, con asociaciones sólidas y duraderas, que continúa escribiendo su historia a partir de una palabra clave: Fidelidad.
Todos los días, traducimos esas palabras en actos. Creamos soluciones locales para problemas globales.